Del famoso patriota italiano Giuseppe Garibaldi la historia y cultura se han encargado de reconocer su valor, y ahora la coctelería también lo hace con un trago muy a tono con las tendencias de la mixología en 2026. Bajo el nombre cóctel Garibaldi, se sirve una bebida sencilla, solo a base de dos ingredientes, pero con una personalidad inconfundible.
Más allá de la técnica, su identidad está cargada de simbolismo. El homenaje a Garibaldi no solo viene con el nombre, sino también por su intenso color naranja. Luego, por sus propia composición rinde tributo a la cultura de Italia: Campari nace en el norte del país, mientras que las mejores naranjas proceden del sur.
El resultado es un cóctel ligero, refrescante y con menos graduación que clásicos como el Negroni, que encaja con el interés por las bebidas de bajo o nulo contenido alcohólico de los últimos tiempos.
Te puede interesar: No hay verano sin Spritz
Receta del cóctel Garibaldi
Ya lo adelantábamos, bastan dos ingredientes para elaborarlo: Campari y zumo de naranja fresco, una combinación perfecta por su equilibrio entre amargor, frescura y ligereza alcohólica. Se puede acompañar también de una rodaja de naranja fresca o deshidratada y hielo de forma opcional.
Elaboración
- Enfría previamente la copa
- Exprime las naranjas justo antes de servir.
- Añade el Campari directamente en el vaso.
- Rellena con el zumo de naranja hasta casi el borde
- Decora con la rodaja de naranja
Aunque su receta original permanece intacta, las barras contemporáneas han experimentado con reinterpretaciones que sustituyen parte del Campari por amaro o ron, e incluso añaden agua mineral o un toque de vino espumoso.