El café descafeinado sí contiene cafeína: descubre la realidad

El café descafeinado sí contiene cafeína: descubre la realidad

El café descafeinado es aquel al que se le ha extraído la mayor parte de la cafeína. Quienes lo eligen suelen hacerlo para evitar el efecto estimulante del café convencional. Descubre cómo se "elimina" esta sustancia y cuáles son las cantidades óptimas.
café descafeinado
La realidad del café descafeinado
Viernes, Abril 3, 2026 - 21:00

Es lógico pensar que el café descafeinado pasa por un proceso químico para eliminar sus efectos estimulantes. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que a las marcas se les exige retirar al menos el 97% de la cafeína del grano. Es decir, no es necesario eliminarla por completo para que un café sea considerado descafeinado. Pero, ¿qué significa esto realmente?

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¿Qué es el café descafeinado?

El café descafeinado es aquel al que se le ha extraído la mayor parte de la cafeína. Quienes lo eligen suelen hacerlo para evitar el efecto estimulante del café convencional, ya sea porque no necesitan ese extra de energía o porque su organismo es especialmente sensible a esta sustancia.

En términos generales, por cada 100 gramos de café puede haber unos 40 mg de cafeína. En el caso del descafeinado, esta cantidad se reduce a entre 2 y 15 mg. Se trata de un residuo mínimo que, en condiciones normales, no supone riesgos para la salud.

La cantidad de cafeína en una taza puede variar en función de distintos factores, como:

  • La temperatura del tueste 

  • El método de preparación 

  • La proporción de agua y café 

  • El grado de molido 

  • La variedad del grano 

El método para hacer quitarle la cafeína al café

La producción de café descafeinado es un proceso complejo cuyo objetivo es eliminar la cafeína sin perder aroma, sabor ni propiedades. 

  • Agua

Aunque pueda parecer contradictorio, uno de los métodos más naturales utiliza agua con extracto de café verde para provocar un fenómeno de ósmosis que separa la cafeína del grano.

Este proceso se repite varias veces hasta reducir al mínimo su contenido, dejando apenas alrededor de un 1% de cafeína, suficiente para que el café sea considerado descafeinado.

  • Disolventes químicos

Otra técnica consiste en el uso de disolventes químicos, combinados con lavados y secados en caliente. Sin embargo, este sistema “de arrastre” puede afectar al perfil organoléptico del café, reduciendo parte de sus aromas y matices, lo que se traduce en una menor calidad final.

¿Cuánta cafeína podemos consumir sin riesgo?

  • Personas adultas y sanas: en términos generales, consumir entre 3 y 4 tazas de café al día, el equivalente a unos 400 mg de cafeína, es la cantidad ideal cuando vamos al máximo. 

  • Deportistas: la U.S. Food and Drug Administration recomienda una ingesta de entre 2 y 6 mg por kilogramo de peso corporal, preferiblemente antes de la actividad física.

  • Embarazadas y lactantes: hasta 200 mg de cafeína al día 

Abstinencia de cafeína: el “mono” del que nadie habla

Dejar el café —o las bebidas energéticas— puede convertirse en un verdadero desafío para quienes están acostumbrados a su consumo diario. El cansancio, el mal humor o la sensación de falta de energía son algunos de los síntomas más comunes.

En este contexto, el café descafeinado puede ser un buen aliado. Ese pequeño remanente de cafeína, prácticamente insignificante para el organismo, puede ayudar a engañar al cerebro durante el proceso de adaptación, facilitando una transición más llevadera lejos de la dependencia estimulante.

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