40 días de cuaresma, ayuno de cerveza

40 días de cuaresma, ayuno de cerveza

¿Imaginas beber sin arrepentimiento durante toda la Cuaresma? Te contamos por qué la cerveza no es un alimento prohibido durante estas fechas.
Ayuno de cerveza
Monjes haciendo el ayuno de cerveza en monasterios
Sábado, Marzo 14, 2026 - 15:00

Vivir a base de cerveza. Lo que hoy suena a metáfora, fue hace siglos una realidad tan popular como la de no comer carne los viernes de Cuaresma

Y es que más allá de pescados o verduras, la dieta de esta festividad guarda esconde algunas otras recetas que hoy inspiran incluso marcas.

Hablamos del "pan líquido" para ayunar de la tradición monástica, que hoy supone el antecedente más directo de la Doppelbock, una cerveza oscura, potente y profundamente maltosa. Su origen data justamente durante esta época de recogimiento espiritual. Porque sí, mientras muchos fieles se resignaban al bacalao y las sopas austeras, algunos monjes medievales descubrieron que el ayuno tenía una “grieta legal” bastante interesante. 

Según una máxima teológica muy repetida en los monasterios —liquida non frangunt ieiunium, “los líquidos no rompen el ayuno”— beber estaba permitido. Y si beber estaba permitido… ¿por qué no hacerlo con algo un poco más nutritivo que el agua?

Ayunar hasta la nona…

Aunque el ritual de la abstinencia hoy en Semana Santa y su periodo previo no es tan rígido, limitándose a evitar la carne los viernes, en principio los creyentes renunciaban a cualquier ser vivo; otros solo comían pescado; algunos permitían aves; y había quienes evitaban incluso frutos con cáscara dura, sobre todo en los monasterios.

Allí los monjes retrasaban la única comida del día hasta la llamada hora nona, alrededor de las tres de la tarde, o incluso hasta las vísperas tras la puesta de sol. La idea era sencilla: prolongar el ayuno para fortalecer el espíritu.

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La cerveza que salvó el ayuno medieval

La solución más enérgica y a la vez atrevida llegó en el siglo XVII, en el monasterio de Neudeck ob der Au, en Baviera: la cerveza de cuaresma o "pan líquido"

Rica en maltas y carbohidratos, llevaba:

  • cebada malteada, una base generosa de maltas tostadas 
  • agua 
  • lúpulos aromáticos

El resultado era una cerveza oscura, casi una sopa fermentada. De hecho, dicen algunos que cuando la receta se volvió demasiado sabrosa, los monjes temieron estar disfrutando demasiado del sacrificio cuaresmal. 

Aquella combinación de carbohidratos, calorías y sabor profundo explicaba por qué los monjes la llamaban “pan líquido”

Pero, por las dudas enviaron un barril al Papa para que juzgara si aquello rompía el espíritu del ayuno. Sin embargo, la larga duración del viaje desde Baviera hasta Roma hizo que la cerveza llegara completamente estropeada.

El pontífice la probó, hizo una mueca y dictó sentencia: si alguien era capaz de beber algo tan horrible como acto de penitencia, claramente era un sacrificio válido. 

Hoy existe una versión muy similar con la Doppelbock, una cerveza oscura, potente y profundamente maltosa. Y visto así, valdría preguntarse, ¿cuántos voluntarios se apuntarían al reto de la ayuna a la manera monasterial?

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