Koji, el hongo que puede madurar carne en solo 5 días

Koji, el hongo que puede madurar carne en solo 5 días

El uso del hongo koji permite madurar carne en solo 5 días, reduciendo tiempos y evitando pérdidas de peso. Una técnica sorprendente que puede transformar la industria cárnica.
Cortes de carne madurada con textura visible y marmoleado sobre tabla de madera junto a granos de koji en primer plano
Carne madurada con técnica de maduración y uso de koji
Miércoles, Abril 22, 2026 - 19:00

¿Es posible que una carne alcance el sabor de una maduración de 60 días en menos de una semana? Aunque suene a experimento de laboratorio, la respuesta es sí. Y la clave está en un ingrediente milenario que no tiene nada que ver, en principio, con la carne: el koji.

Este hongo, utilizado desde hace siglos en la cocina asiática, está empezando a cambiar la forma en la que entendemos la maduración cárnica. 

El chef Aurelio Morales, centrado actualmente en I+D, lo tiene claro: “lo que antes necesitaba 60 días, ahora se puede conseguir en 4 o 5”.

El truco no está en la carne, sino en el hongo

El koji es el mismo microorganismo que se utiliza para elaborar productos como el miso, la salsa de soja o el sake. Su capacidad para descomponer proteínas y potenciar sabores es precisamente lo que permite acelerar la maduración.

Aplicado a la carne, actúa como un catalizador natural: intensifica el sabor y modifica la textura en cuestión de días.

Pero hay un detalle que lo cambia todo: este método evita uno de los mayores problemas de la maduración tradicional: la pérdida de peso.

El gran problema de la carne madurada

En los procesos clásicos de maduración en seco, una pieza puede perder hasta un 30% de su peso.

“Empiezas con 10 kilos y terminas con 7”, explica Morales. Esa merma es uno de los factores que encarece este tipo de producto.

Con el uso del koji, combinado con manteca y mantequilla para proteger la pieza, esa pérdida se reduce drásticamente.

Resultado: más producto, menos coste y menos desperdicio.

No sabe igual y ahí está la clave

La carne obtenida con este sistema no es exactamente igual a una maduración extrema… y eso, según Morales, es precisamente lo interesante.

La textura es más amable y el sabor sigue siendo auténtico a carne, aunque reforzado. Las maduraciones muy extremas acaban dejando de ser carne.

En un momento en el que el consumidor empieza a alejarse de sabores excesivos, este matiz puede ser clave.

De la alta cocina al supermercado

Más allá de la curiosidad, esta técnica nace de una necesidad concreta: hacer viable la maduración en un contexto donde el tiempo, el espacio y el consumo energético son críticos.

“Todo esto te obliga a buscar soluciones más rápidas, más eficientes”.

Lejos de quedarse en la cocina de un restaurante, esta innovación forma parte de un modelo que controla toda la cadena: desde el ganado hasta el producto final.

El objetivo es claro: mejorar calidad, reducir procesos y adaptarse a un consumidor que busca productos más limpios y sin aditivos.

“Las hamburguesas que desarrollamos no tienen ninguna ‘E’ en la etiqueta”, explica Morales, en referencia al movimiento clean label.

Una curiosidad que podría cambiar toda una industria

El uso del koji en carne no es completamente nuevo, pero su aplicación a escala y con impacto real en costes sí lo es.

La gran incógnita ahora es hasta dónde puede llegar.

“No sabemos si lo veremos en restaurantes, supermercados o en todos los sitios. El tiempo lo dirá”.

Lo que sí está claro es que una técnica nacida hace siglos podría estar redefiniendo el futuro de la carne.

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