Naranja china: más colágeno y menos arrugas
Ni caldos de huesos ni suplementos alimenticios, la naranja china o kumquat ha venido a demostrar lo que tiene para ofrecer la fruta en materia de colágeno y nutrientes para la piel. Este fruto casi de miniatura no solo triunfa por su posibilidad de comerse de un bocado, sin necesidad de retirarle la piel, ni cortar un trozo, sino por ser una fuente clave en la producción de esta proteína.
En los últimos años, este cítrico ha dejado de ser una rareza para convertirse en un recurso habitual. Suele elegirse para potenciar matices más complejos que los del limón o la naranja convencional. Mientras, en cuanto a salud contribuye también al bienestar intestinal y cardiovascular, por lo que incorporarlo en la dieta no solo suma puntos para la belleza exterior o cuidado de la piel, sino que cuida desde dentro, siendo un reflejo de la buena salud interna.
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Vitamina C: la clave para el colágeno
El punto fuerte del kumquat es su elevado contenido en vitamina C. Y es que este nutriente actúa como antioxidante, lo cual protege la piel de los radicales libres, ayudando a prevenir el envejecimiento prematuro.
De hecho, es la vitamina imprescindible para la síntesis de colágeno, la garantía para las pieles firmes y huesos fuertes. No en vano los expertos la recomiendan como fruta esencial que complementa tratamientos de colágeno o incluso como fuente natural. Por si fuera poco, mejora la absorción del hierro presente en otros alimentos, lo que contribuye a prevenir deficiencias nutricionales como la anemia ferropénica.
Propiedades nutricionales de la naranja china, más allá del colágeno
Gracias a que se consume con piel, el kumquat concentra más fibra que muchos otros cítricos. Ahí radica la razón de sus aportes al tránsito intestinal, reduciendo el estreñimiento y el colesterol.
Entre sus principales virtudes destacan:
- Reduce la inflamación del organismo y protege las células frente al daño diario.
- Son esenciales para que el cuerpo produzca nuevas células y funcione correctamente.
- Actúan como antioxidantes que cuidan la piel y la vista y ayudan a frenar el envejecimiento celular.
- Aporta pocas calorías pero llena con facilidad, lo que ayuda a controlar el apetito.
- Ayuda a bloquear parcialmente la absorción del colesterol y favorece una buena salud digestiva gracias a su ácido cítrico.
¿Por qué se le llama naranja china?
La asociación está clara. El kumquat procede del sudeste asiático, especialmente de China, donde se cultiva desde hace siglos. Sin embargo, su nombre original, que viene del cantonés gam gwat, significa literalmente “naranja dorada”. De ahí que cuando empezara a extenderse por Europa llegara bajo el apelativo de naranja china.
Aunque en España su producción es limitada, se ha colado en elaboraciones como ensaladas, postres o como snack saludable.