El término puede traducirse literalmente como «fileteado en cinco piezas». Más que una técnica, representa una filosofía profundamente arraigada en la cocina japonesa: el respeto absoluto por el producto y el aprovechamiento de cada una de sus partes.
Del gofio al plátano, Canarias ha construido una despensa única marcada por el Atlántico, la tradición prehispánica y los alimentos de ida y vuelta.
La Feria de Córdoba es un festín de sabores: salmorejo, flamenquines, fino de Montilla y dulces típicos convierten la fiesta en una cita gastronómica esencial.
Argentina celebra el 25 de Mayo con una cocina profundamente identitaria: locro, empanadas, pastelitos, mate y sabores que recuerdan la Revolución de 1810.
Ya es Lunes de Pentecostés y hoy los rocieros llegan a su destino: la ermita de El Rocío. Por el camino, han parado a recuperar fuerzas entre papas y potajes rocieros, mariscos de Huelva y vinos de la tierra.
Bajo el centro de Madrid sobrevive una antigua bodega del siglo XVII reconvertida en restaurante, donde la gastronomía se mezcla con siglos de historia y misterio.
Antes de que cualquiera pudiera acudir a la nevera de su cocina, los alimentos perecederos debían recibir tratamientos naturales para su conservación y prolongar su vida útil fuera de entornos fríos. Descúbrelos con Excelencias Gourmet.
Algunos bares han sobrevivido a guerras, imperios y siglos de historia. Estos son los templos donde aún se puede brindar con el pasado.
El reconocimiento Repostero de Excelencias Gourmet muestra cómo la pastelería se ha convertido en uno de los espacios más dinámicos de la gastronomía actual. Acompáñanos en este repaso por los galardones más dulces desde 2014.
El pulpo á feira nació gracias a monasterios, arrieros y pulpeiras de Ourense. La historia de O Carballiño revela cómo un producto humilde y seco acabó convertido en uno de los mayores símbolos gastronómicos de Galicia y España.
La comida de San Isidro en Madrid reúne los platos más castizos como el cocido madrileño, las gallinejas, el bocata de calamares y las rosquillas, una tradición gastronómica que convierte la fiesta en una auténtica celebración de identidad, cultura y comunidad.
Estas rosquillas son una tradición castiza madrileña con la que celebrar el día del patrón de la ciudad de una forma dulce y deliciosa. Con la misma base, pero diferente intelecto, hay cuatro tipos: las tontas, las listas, las de Santa Clara y las francesas.
El postre es un plato que corona cualquier festín. Por eso la ciencia y la historia han seguido la pista a esta tradición culinaria para profundizar en el porqué de que sea algo tan irresistible.
Cualquier alimento que dé trabajo y sustento es digno de hacerle un monumento, y eso en España se entiende bien. Cuántas rotondas en el país están coronadas por esculturas a los ingredientes más emblemáticos de la zona.
El nuevo disco de Quevedo pone en tendencia “baifo”, una palabra con siglos de historia en Canarias ligada a una de sus recetas más tradicionales.
En Madrid, hay motivos de sobra para celebrar el 2 de mayo. Mejor aún si en las mesas hay un postre unánime. Este Pastel Autonómico de bizcocho ruso y crema diplomática se podrá degustar gratis el mismo día en la Puerta del Sol.